Pelé es de la gente, del pueblo brasileño y del mundo

Santos. Pelé es de la gente, del pueblo brasileño y del mundo. Por eso estaban aguardando desde antes de que llegara el cuerpo de O Rei a la ciudad de Santos, cuna del equipo del mismo nombre de donde emergió la leyenda. Miles que acuden a despedir un pedazo de la historia del siglo XX.

Pedro y su esposa Clady viajaron desde el estado de Paraná. Carlos y su hijo Bernardo lo hicieron desde Rio de Janeiro. Y Fernandes desde Sao Paulo. Todos quisieron rendir homenaje al legendario Pelé, velado este lunes en el estadio de ‘su’ Santos.

«No hay palabras para describirlo, significó todo para el futbol», dijo el técnico de ingeniería médica Pedro Stolber, de 71 años, antes de ingresar al estadio Vila Belmiro, casa del Santos, donde ‘O Rei’ despuntó entre 1956 y 1974.

El recinto deportivo, con capacidad para 16 mil personas, es el escenario del velorio que se inició este lunes y se extenderá 24 horas. El martes, será enterrado en un mausoleo de la ciudad portuaria, cerca de Sao Paulo, en una ceremonia privada.

Con la camisa negra del ‘Peixe’, Stolber aguardaba bajo un sol picante en una larga fila que finalmente lo conduciría al féretro negro, en el centro del campo, donde reposaba el que muchos consideran el mejor futbolista de la historia.

A su lado estaba su esposa Clady, de 67 años. Ambos viajaron el viernes desde su casa en Paraná, en el sur de Brasil, tras conocerse la muerte la víspera del único jugador en ganar tres mundiales (1958, 1962, 1970).

«Es emocionante ver a la gente rindiéndole tributo. Es el rey, ¿no?», afirmó Clady, quien protegía sus ojos con unas gafas de sol.

La mayoría de los seguidores vestía prendas del equipo albinegro, que el crack hizo mundialmente famoso al anotar mil 91 goles en mil 116 partidos y conquistar seis de sus ocho ligas, dos de sus tres Copas Libertadores y sus dos Intercontinentales en los 1960.

«No pude verlo jugar, pero ese mito, esa leyenda de los mil goles es grandiosa para mí», afirmó Cristian Abreu, un adolescente de 16 años. Residente en Santos, llegó al lugar a las seis y media de la mañana y fue de los primeros en entrar al velorio.

Las tribunas del Vila Belmiro lo esperaban decoradas con banderas en memoria del astro, fallecido a los 82 años. Algunas, pequeñas, llevaban el número ’10’ que eternizó; en otras, más grandes, se leían mensajes como «Viva el rey» o «Pelé eterno».

Adentro del estadio, adonde asistieron diversas personalidades, entre ellas los presidentes de la FIFA, Gianni Infantino, los asistentes se encontraban con una pasarela negra rodeada de vallas metálicas y podían oír la canción «Mi legado», cantada por el goleador.

«Yo soy Pelé gracias a ustedes / Yo soy Pelé, mi legado es para ustedes», entona ‘O Rei’.

Otro de los asistentes fue Gilmar Mendes, juez de la Corte Suprema.

“Es un momento muy triste, pero estamos viendo ahora el significado real de este jugador legendario para nuestro país”, dijo Mendes a la prensa “Mi oficina tiene camisetas firmadas por Pelé, así como una foto autografiada de él, cuando jugó de arquero. Hay DVDs, fotos y una gran colección de artículos relacionados con él”.

Mendes añadió que Pelé fue un hombre sencillo pese a su fama mundial. Consideró que el futbolista fallecido se merece todos los homenajes.

(Autor: AFP y AP)

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