‘Si me permiten hablar’… Por: Agustín Torres Sotomayor

>> Crónicas de un locutor y periodista.

*Profr. Mario Benítez; de El Rosario a El Fuerte*

El profesor Mario Benítez Bernal, fue un profesor que enseño a leer y a escribir letras a varias generaciones de fuertenses, su legado trascendió por el humanismo social que fue el codigo de ética que aplico durante su vida.

Fue un entusiasta promotor deportivo, militante activo del Partido Revolucionario Institucional, aunque no fue locutor, poquito le falto pues era un enamorado del micrófono.

Hoy nuestra crónica esta dedicada a su vida, en la que supo cultivar el afecto de padres de familia y de alumnas y alumnos de las diversas instituciones educativas donde hizo muchos amigos.

Mario Benítez Bernal nació un sábado 2 de abril del año de 1932 en el poblado de Agua Verde, municipio de El Rosario, Sinaloa.

Su padre, don Refugio Benítez se dedicaba a la pesca y a la agricultura, mientras que doña Felicitas Bernal, su señora madre, se dedicaba a las labores del hogar.

Alguna vez, ‘el profe Mario’ me llego a confesar en broma, que su señora madre, era descendiente de don Heraclio Bernal ‘El rayo de Sinaloa’, ilustre héroe revolucionario de Sinaloa.

También me confió que desde niño fue muy inquieto.

De no haber sido maestro, me hubiera gustado ser locutor, me gusta mucho hablar por micrófono, cuando agarro un micrófono, como batallan para quitármelo, decía.

El profesor Mario Benitez estudio la escuela primaria rural ‘Luis G. Urbina’ de la cabecera municipal de El Rosario.

En 1947, sus padres lo enviaron con unos familiares a Esperanza, Sonora para que estudiara la secundaria en una escuela de agricultura.

En el año de 1947, en el municipio donde nació también el ex Gobernador del Estado Juan S. Millán, no había escuela de secundaria, las niñas, niños y adolescentes tenían que trasladarse hasta Mazatlán.

El edificio donde donde se instalo la primera escuela secundaria ‘Maestro Julio Hernandez’, fueron oficinas de la empresa minera ‘El Panuco’, desde el año de gracia de 1870 y que hoy podria ser declarado ‘Monumento Historico’, por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

La primera escuela secundaria de El Rosario, Sinaloa, empezaría a laborar en el año de 1953.

Al cumplir los 16 años, Benítez Bernal regreso a El Rosario, sin un trabajo que desempeñar, el joven ingreso como maestro a su antigua escuela ‘Luis G. Urbina’ como suplente de profesor encargado de grupo, pero el sueldo que ganaba como maestro era insuficiente.

No alcanzaba para ayudar económicamente a su familia.

*Mario, el Pescador*

Aquel jovencito renuncio temporalmente a las aulas y se enlistó como pescador en la Laguna de Caimanero, el oficio que le había sido enseñado por su padre, don ‘Cuco’ Benítez, le empezó a generar muy buenos ingresos económicos, en esa actividad solo estuvo dos temporadas, pues la actividad decayo en insuficiencia debido a las tormentas que afectaron el sur de Sinaloa.

*Destino; la enseñanza*

En 1952, el joven Mario Benítez Bernal abandono la pesca y regreso de nuevo a las aulas, gracias al apoyo que dio a la educación, el entonces Gobernador del Estado de Sinaloa Enrique Pérez Arce, a quien apodaban ‘el poeta’.

Para En 1956 siendo Gobernador del Estado Gabriel Leyva Velázquez, la Secretaria de Educación Publica envió al profesor Mario Benitez Bernal al municipio de El Fuerte a la Escuela Primaria Rural de ‘Los Chinos’.

Estaba casi por finalizar la administración municipal del alcalde Benjamin Ibarra Guerrero, hermano de don Canuto Ibarra Guerrero, empresario, político y filántropo que impulso grandes cambios en el desarrollo de Sinaloa.

El profesor recién llegado de El Rosario, Sinaloa se presento ante don Benjamin, la máxima autoridad de El Fuerte de Montesclaros.

Al joven profesor le gusto la ciudad.

Tiene callejones como Rosario y también esta situado en la rivera de un rio, pensó.

Mario Benítez Bernal

en 1957 fue cambiado a la primaria ‘Vicente Guerrero’ de La Palma, Charay.

En ese centro ceremonial indigena descubrió la cultura Mayo-Yoreme.

*Rosarense flechado*

En 1959, el profesor Mario Benitez fue director de la Escuela Primaria General de Zozorique, El Fuerte.

Con la finalidad de mejorar la educacion, el gobierno de Leyva Velázquez habia implantado los Centros de Cooperación Pedagógica, donde se reunión las maestras y maestros del municipio de El Fuerte.

Fue ese año de 1959 cuando el joven rosarense conoció a la señorita Elodia Vega Flores, una maestra rubia, con una sonrisa que iluminaba las reuniones, ella era originaria del pueblo de Bamicori, de la sindicatura de Tetaroba.

Al joven Mario Benítez le gusto aquella maestra que impartía clases en la escuela primaria del pueblo de ‘La Viznaga’, que quedo sepultado por las broncas aguas del rio Zuaque o rio Fuerte, cuando se construyo la presa ‘Josefa Ortiz de Dominguez’.

Como la atracción entre ambos jóvenes fue mutua, iniciaron un noviazgo que tuvo duración de un año.

En ese periodo, la profesora ‘Yoya’, como la llamaban cariñosamente sus alumnos, pidió cambio a la escuela primaria ‘Enrique Rebsamen’ de la comunidad de San Lázaro, a unos cuantos pasos de la casa de mi tía ‘Toñita’ Heras Sierra.

Entusiasmado por la relación de noviazgo que había iniciado con la maestra ‘Yoyita’, también el profesor Mario Benítez pidió cambio como director, a la escuela primaria ‘Emiliano Ceceña Torres’ de mi queridísimo pueblo de Chinobampo.

Todo por estar cerca de ella, argumentaba.

De esa época les comparto una fotografía en blanco y negro.

*La ceremonia civil en Tetaroba*

Fue el sábado 24 de abril de 1960, cuando el profesor Mario Benitez Bernal contrajo nupcias con la señorita profesora Elodia Vega Flores ‘Yoyita’.

Seria el Juez Menor de Tetaroba don Jesús Castro quien leyó a la pareja la Epístola de Melchor Ocampo.

El Presidente Municipal de El Fuerte era don Juan Ramón Rangel Noriega.

A la boda asistieron los profesores Miguel Castillo Cruz, Macario Cabrera y Luz Enriqueta Ibarra de Tirado, la popular ‘Minini’.

De esta unión nacieron seis hermosos hijos, cuatro varones y dos mujeres los cuales son; Yadira, Gustavo, Jorge, Mario, Carlos y Maribel.

La maestra ‘Yoyita’ impartio clases en la escuela primaria ‘Alfredo G. Basurto’ y en el Colegio Montesclaros entre otras instituciones educativas mientras que ‘el profe Benitez’, fue asignado como director de la escuela primaria ‘Club de Leones’ de la cabecera municipal de El Fuerte.

Después llego como director a la escuela primaria ‘Reynaldo Gonzalez’, fue precisamente cuando trabajaba en esa institución, que recibió de la Secretaria de Educación Publica (SEP) el nombramiento como Supervisor de la Zona Escolar de Choix.

*Incansable promotor deportivo*

Aunque fue apasionado del beisbol y el futbol, el profesor Mario Benítez no practico ninguna de estas disciplinas, pero si impulso mucho el deporte, promovio la formacion de ligas deportivas de beisbol y futbol junto con su amigo, el profesor Miguel Ángel Morales, tehuequeño distinguido.

En 1972, el profesor Mario Benítez Bernal rindió protesta como Presidente del Comité Municipal del PRI.

El alcalde del Pueblo Mágico de El Fuerte era el sanblaseño Placido Miranda Soto, mientras que el Gobernador del Estado era don Alfonso G. Calderón.

El ‘profe Mario’ fue el primer presidente del PRI en organizar torneos deportivos de futbol y beisbol en el municipio de El Fuerte.

*Con don Alfonso*

Vamos a echarnos un ‘tirito’ de futbol, le gritaba a la distancia Calderón, cuando visitaba el Fuerte de Montesclaros.

Los dos soltaban la carcajada, el reto del primer Gobernador obrero de Sinaloa para el presidente del Comite Municipal del PRI, era pura ‘carrilla’ muy al estilo del nacido en Calabacillas, Chihuahua.

Aquellas fiestas que se celebraban en el parque turistico ‘La Galera’ en honor a don Alfonso G. Calderón, eran rumbosas, sorprendentes, varias veces, el obrero del Ingenio azucarero de Los Mochis, puso a cantar al Tesorero Municipal Marte Trevedan.

El ‘profe Mario’ nomas veia de ‘lejecitos’.

Recordo alguna vez el ‘profe Mario’, que don Alfonso G. Calderón se animo a interpretar canciones de José alfredo Jiménez, acompañado por los guitarreros y ‘chirrines’ que se juntaban en el parque turístico ‘La Galera’, sorprendiendo a propios y extraños, hasta a su amigo don Álvaro Díaz ‘El chapotillo’ de Los Mochis.

*La niña perdida*

El profesor Mario Benítez Bernal siempre fue muy respetuoso con su esposa y sus hijos.

La maestra ‘Yoyita’ lo recuerda como un hombre ‘muy ojo alegre’.

Siempre fue muy inquieto, andaba ‘con un ojo al gato’ y el otro ‘al garabato’, pero siempre muy respetuoso.

Así fue como el ‘profe Mario’, les informo a sus hijos que siendo muy joven había tenido una relación con una muchacha de El Rosario, de la cual había nacido una niña.

La jovencita estuvo una temporada en El Fuerte de Montesclaros con la familia Benítez Vega.

*La diabetes, principio del fin*

Si bien es cierto Mario Benítez no fue un deportista consumado, también es cierto que tampoco fue hombre de excesos.

Por un misterio genético, heredo de su padre don Refugio Benítez, la posibilidad genética de desarrollar diabetes.

Varios años padeció esa enfermedad siempre controlada.

En el año 2013, aquel niño hijo de un pescador de El Rosario, Sinaloa, le propuso a su esposa, la maestra ‘Yoyita’, contraer matrimonio por la iglesia.

Presentía que su final estaba cerca y quiso darle un regalo a su esposa en nombre del amor que los mantuvo juntos durante 53 años.

Ese 2013 llegaron al altar de la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús de El Fuerte de Montesclaros, la maestra Elodia ‘Yoyita’ Vega Flores y el profesor Mario Benítez  Bernal.

El cortejo de los novios estaba formado por sus hijos Yadira, Gustavo, Jorge, Mario, Carlos y Maribel y por sus nietos.

El profesor Mario Benítez Bernal, falleció un viernes 19 de abril del año 2013.

Se despidió de su esposa, de sus hijos y de la gran cantidad de amigos que hizo durante su vida, en el mes en el que llego al mundo en la comunidad de El Verde, municipio de El Rosario, Sinaloa…en el mes de abril.

Fue un hombre con una extraordinaria calidad humana.

Descanse en paz nuestro admirado amigo Mario Benítez.

En la próxima entrega les relatare la historia de vida de mi compadre Jaime Valencia, nacido en El Fuerte de Montesclaros, pero criado en Juan José Ríos.

La historia de su vida, es la continuación de esta crónica dedicada al profesor Mario Benítez.

Mi compadre Jaime, que es uno de los más prestigiados mercadólogos en México, quiso conocer a su padre biologico.

Hasta que llego el dia que ambos se

sentaron a platicar en el restaurante ‘El Supremo’ de El Fuerte, de mi amigo ‘Memo’ Valenzuela.

El profesor Mario Benítez y su hijo Jaime Valencia el dia que se conocieron y platicaron por primera vez, emociones sin descripción.

Les contare de la increible historia de como fue que el ‘profe Mario’, conocio a Jaime, su octavo hijo, cuando cumplió los 62 años.

Es toda una novela de la vida real.

*Oído por casualidad*

Era el año de 1927, era Presidente Municipal del municipio de Ahome, don Teodoro Luque.

La instrucción de la autoridad municipal fue muy clara; sancionar, detener y castigar cualquier falta al bando de buen gobierno, con más energía, si en la falta administrativa había relacionados adolescentes.

El joven Alfonso G. Calderón apenas era un adolescente de 14 años.

Para ayudar a la economía familiar, el muchacho le ayudaba a su padre o a algunos de sus compadres a embotellar vino o mezcal que producían clandestinamente y que el joven cuya niñez vivió en San José de Gracia, Sinaloa de Leyva, distribuía personalmente en las cantinas o ‘piqueras’ que funcionaban por la calle Obregón.

Un dia la policía municipal detuvo aquel adolescente, le confiscó las botellas con vino y mezcal y lo ‘guardaron’ en la cárcel de la corporación que era un cuarto muy pequeño de cuatro por cuatro con dos barras de concreto que hacían las veces de camastro.

Aquella celda era un congelador.

Era un jueves 22 de diciembre de 1927 y el frio bajo el termómetro a los 10 grados centígrados.

El frio en Los Mochis calaba hondo, hasta los huesos.

Cuando encerraron al joven Alfonso G. Calderón, había en la celda otro preso. Un hombre maduro que estaba encerrado por un crimen pasional.

En aquel cuarto solo cabian dos personas y nadie más.

En la mañana del viernes 23, Alfonso se despertó a las seis de la mañana y se dio cuenta que tenía encima una cobija para que pudiera soportar el intenso frio.

Aquel adolescente no tuvo oportunidad de agradecerle a aquel hombre entrado en años, el que le haya dado su cobija para protegerse del frio, porque sus padres, al enterarse que compartía la celda con un hombre acusado de asesinato, consiguieron el dinero para pagar la multa.

Don Alfonso G. Calderón, recordaría aquella anécdota siendo Gobernador Constitucional del Estado de Sinaloa, sorprendido porque en su adolescencia, había compartido la celda con un asesino y no le había pasado nada, así lo expresaba con asombro.

Calderón no solo fue el primer Gobernador obrero de Sinaloa que cambio el rostro rural de los poblados de la sierra de Sinaloa.

La enorme obra que construyó su gobierno, facilito el camino para que al Gobierno del Estado de Sinaloa, pudiera llegar el segundo Gobernador obrero; Juan S. Millán, quien con Rumbo Firme, transformó el rostro urbano de las ciudades del estado.

*Al filo de la navaja*

La histórica final de la Liga de Beisbol Mexicana del Pacifico entre dos equipos sinaloenses, ‘Algodoneros’ de Guasave y ‘Cañeros de Los Mochis’ producirá chispas.

Con cualquiera de los dos equipos que gane, ya ganamos los sinaloenses.

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